Santo Domingo, República Dominicana — El Seguro Nacional de Salud (Senasa) ha emitido una convocatoria para licitar una plataforma tecnológica destinada a administrar las autorizaciones de medicamentos de sus afiliados, en un contexto marcado por escándalos institucionales y señalamientos de opacidad.
Bases del proceso y vacíos de transparencia
- La licitación, identificada con el código ARS Senasa‑CCC‑PEEX‑2025‑0004, establece que las propuestas serán recibidas desde la tarde del 29 de septiembre hasta la mañana del 20 de octubre. La apertura de las ofertas técnica y económica está fijada para las 10:00 a.m. del 20 de octubre, en el salón Cosenasa de las oficinas administrativas de Senasa en Ensanche Naco.
- No obstante, al momento de la convocatoria, los documentos esenciales del proceso —como las especificaciones técnicas, términos de referencia y criterios de evaluación— no están disponibles públicamente en el portal oficial de contrataciones, lo cual despierta suspicacias sobre el cumplimiento de los principios de transparencia y acceso a la información.
Enfoque institucional y contexto conflictivo
- Esta licitación se da cuando Senasa atraviesa una crisis institucional con profundas denuncias de contrataciones irregulares y una investigación en curso del Ministerio Público por presuntos fraudes en el sistema de autorizaciones médicas ficticias.
- El llamado oficial de Senasa sugiere que esta acción responde a la normativa vigente, apelando a un compromiso con la libre competencia, la normativa pública y la modernización del servicio de salud.
- Sin embargo, la coincidencia de la convocatoria con el cuestionamiento público ha generado dudas sobre si la licitación obedece más a una estrategia para legitimar operaciones que a una necesidad real de mejora institucional.
Riesgos, expectativas y reclamos ciudadanos
- Si la licitación se lleva adelante sin los mecanismos de publicidad y escrutinio adecuados, podría reforzar la percepción de que contratos tecnológicos en salud son manejados bajo criterios discrecionales y opacos.
- Organismos de la sociedad civil ya demandan que el proceso sea auditado y que sus etapas estén sujetas a supervisión ciudadana, de modo que no se repitan prácticas del pasado que desviaron recursos sin verificación.
- También se exige que las autoridades responsables garanticen que los resultados no sean solo la adjudicación de contratos, sino la entrega efectiva de una plataforma funcional y eficiente al servicio de los afiliados.
Conclusión
Convocar una licitación tecnológica para autorizar medicamentos puede ser una medida positiva si se hace con rigor, transparencia y responsabilidad institucional. Pero cuando esa convocatoria ocurre en medio de una crisis de credibilidad, sin detalles públicos y en medio de investigaciones, fácilmente se convierte en otro capítulo de la historia de opacidades del sistema de salud público. El desafío ahora es demostrar que la licitación puede salirse del terreno de lo sospechoso y convertirse en un instrumento real de mejora para los usuarios de Senasa.